Cuatro situaciones reales de mi trabajo: qué pasaba, qué hice y qué cambió.
Falla en un restaurante: ¿aislada o general?
Problema.
Pantallas de cocina o medios de pago caídos en locales de alta criticidad.
Acción.
Sondeo para ubicar el origen, siguiendo el recorrido de la orden: terminal POS,
servidor central del local (WebStation) y pantallas.
Resultado.
Se distinguía si el problema era del local o general, para resolverlo o
derivarlo correctamente dentro del SLA de 10 minutos.
Correos que no llegan
Problema.
Rebotes, fallas de envío o autenticación en el hosting de clientes.
Acción.
Análisis de cabeceras de los correos, revisión de SMTP/POP/IMAP y registros DNS
(A, MX), y gestión de IPs en listas negras de reputación.
Resultado.
Causa identificada y servicio de correo restablecido.
Robots bloqueados y un dashboard que no avisaba
Problema.
Los robots RPA que procesaban los asientos se detenían por saturación de cola o
los rechazaban por formato, y el dashboard de supervisión no avisaba: había que
refrescarlo con F5 para ver los estados.
Acción.
Hice un script en JavaScript (Tampermonkey) que actualizaba el sitio cada 10
segundos y sonaba una alerta ante un asiento en ERROR. Los asientos con errores
los revisaba a mano, hacía la carga de contingencia y le explicaba al equipo
emisor el origen.
Resultado.
Se podía actuar apenas aparecía el error, sin depender de refrescar la pantalla.
Miles de registros, una macro
Problema.
Modificar activos fijos uno por uno en planillas masivas (unos 2.000 por mes).
Acción.
Usé TinyTask para grabar un registro completo con mouse y teclado y repetirlo.
Con el Excel en pantalla dividida, trabajé solo con atajos (copiar, pegar,
cambiar de ventana) para evitar clics erróneos, y antes de cortar la grabación
dejaba el cursor en la fila siguiente, así cada repetición pasaba al próximo
registro.
Resultado.
Menos tiempo operativo en una tarea repetitiva.